1
Identifica la grabación y a su propietario
Registra de dónde procede el audio, quién puede acceder a él y si la fuente es un archivo almacenado o una transmisión en directo. Que un objeto esté en el almacenamiento de AWS no implica, por sí solo, que un procesador externo tenga permiso para recuperarlo. Decide quién inicia la transferencia y cómo se restringirá y caducará ese acceso.
2
Define la solicitud de procesamiento
Especifica las características del audio, la tarea de transcripción prevista y la salida que necesita tu aplicación. Consulta la documentación actual de Deepgram para verificar las entradas aceptadas, la autenticación y el método de procesamiento que piensas utilizar. Si un servicio de AWS activa la solicitud, planifica los reintentos y la gestión de errores sin dar por hecho que todas las solicitudes tendrán éxito.
3
Revisa y dirige el resultado
Elige dónde deben almacenarse las transcripciones y los errores, quién puede examinarlos y cuándo deben eliminarse el audio original o el texto generado. Haz pruebas con grabaciones representativas, incluidas las que contienen silencios, voces superpuestas y audio de mala calidad. Mantén la grabación original disponible para los revisores autorizados cuando sea necesario corregir una transcripción.